¡Sé tú misma, Sé Misericordia! Una reflexión sobre el Desafío de la Misericordia

June 14, 2017

 Por Amy, participante en el Desafío de la Misericordia 2017

«La auténtica misericordia es por decirlo así la fuente más profunda de la justicia. … La misericordia auténticamente cristiana es también… la más perfecta encarnación de la ‘igualdad’ entre las personas». – Santo Papa Juan Pablo II

Amy trabaja con dos residentes en el Centro de la Misericordia.

Del 21 al 26 de mayo, tres jóvenes y cuatro Hermanas de la Misericordia se reunieron en Chicago, Illinois para el Desafío de la Misericordia. El Desafío de la Misericordia provee a las jóvenes que disciernen la vida religiosa una oportunidad para conocer la diversidad del espíritu de la Misericordia. Durante la semana, las hermanas y las mujeres que disciernen viven juntas en comunidad y se dan de lleno a un ministerio local. Las participantes del Desafío de la Misericordia 2017 se entregaron al ministerio en el Centro de la Misericordia, una comunidad en Chicago para personas con discapacidades.

El testimonio de misericordia, en este Centro de la Misericordia se reveló a través de un modelo de calidad de vida, conexión, responsabilidad y espiritualidad. Durante nuestra semana como mujeres en discernimiento y hermanas hicimos voluntariado en diferentes áreas de este centro de 600 residentes. Acompañadas por residentes y personal trabajamos en los jardines, la panadería, la lavandería, tostando y empacando café, en el departamento de arte, en reciclaje, en el centro de desarrollo de habilidades y en salones de clase. La oración diaria y la misa enriquecían y fortalecían la comunidad para servir y aprender mutuamente.

Como mujer que discierne a través del Desafío de la Misericordia, yo encontré ojos comprensivos y corazones que desean respetar la dignidad de cada persona. La gracia y la acción de Dios estuvo presente en la paciencia que cada residente en el Centro de la Misericordia me brindó. El evento anual de Misericordia «Artista en Todo» dio testimonio de la responsabilidad del personal que, con entrega, trabaja lado a lado con las/os residentes para ayudarles a ser lo mejor que puedan ser. Me sentí humilde ante el milagro del Centro de la Misericordia, donde cada residente y personal vive como una comunidad de apoyo.

El Desafío de la Misericordia brinda la oportunidad para vivencias de la diversidad de ministerios de la Misericordia y un espacio para compartir quien eres tú como una joven que discierne la vida religiosa. ¡Sé tú misma, Sé Misericordia!

Hermanas de la Misericordia y las participantes en el Desafío de la Misericordia posan para una fotografía en el Centro de la Misericordia.

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