¿Por qué somos llamadas? Para encarnar la misericordia

March 13, 2019

Por Hermana Victoria Battell

¿Cómo fue, te preguntarás, que una mujer de Sunderland, en el nordeste de Inglaterra, llegó a hacer trabajo misionero en Maria College en Albany, Nueva York?

Sister Linda Bechen (left), Marian Standeven (center) and Sister Victoria Battell (right)
Hermana Linda Bechen (izquierda), Marian Standeven (centro) y Hermana Victoria Battell (derecha)

Creo que originalmente fui llamada por una razón distinta por la que aún estoy en las Hermanas de la Misericordia. Al principio, me atrajo la vida de las hermanas, el ritmo de oración y comunidad que encontré cuando entré, en 2005, en mi país, el Reino Unido. Como parte de mi formación, me pidieron ir a Laredo, Texas donde estaba ubicado el noviciado del Instituto en ese tiempo.

Apenas había hecho mis primeros votos y pasé unos meses con la comunidad allí, viviendo y orando con ellas. Fue mi iniciación verdadera a la vida de las Hermanas de la Misericordia de las Américas, y fue su expresión de vida religiosa y la oportunidad de ver sus vidas desde adentro que me atrajo a ellas.

Pero al llegar a saber más sobre su –nuestra– historia, la historia de Catalina y la profundidad de la espiritualidad de la Misericordia, fue nuestra razón de ser colectiva, global y también localmente, que me hizo querer formar parte de las hermanas. En particular, me atrajo la postura contracultural de la Misericordia sobre mujeres y justicia social y empecé a sentir más conexión. Y por eso, me quedé por una razón distinta a la que me atrajo al principio.

Sister Patti Bacca (left) with Sister Victoria Battell (right)
Hermana Patti Bacca (izquierda) with Hermana Victoria Battell (derecha)

La espiritualidad de la Misericordia que he llegado a conocer se basa en la solidaridad. No ayudamos desde un lugar de privilegio, que estamos más alto que otras personas, sino que conocemos nuestras necesidades, deseos y debilidades, y por lo tanto, extendemos la mano para ayudar con una necesidad de otra persona porque esperamos recibir lo mismo. Eso es lo que me encanta de la espiritualidad de la Misericordia que veo en tantas hermanas. Ellas definitivamente no se ven como «superiores» a los demás, sino «con» ellos. Creo que eso es lo que atrae a las personas que encuentran a nuestras hermanas.

Mi deseo sobre todo es que la Misericordia siga. Sé que ocurrirá porque la Misericordia es la cualidad perdurable de Dios, así que, si hay miles de hermanas o unas pocas, la Misericordia seguirá en alguna forma de vida consagrada. Pero algo muy emocionante, son las diferentes formas de la Misericordia y las personas que colaboran con nosotras –asociadas/os, las personas que trabajan en nuestros ministerios, las personas que servimos. Nos estamos uniendo a otras personas que reciben esa «chispa de Misericordia» y la quieren llevar al mundo. Aunque haya menos hermanas en el futuro, no tiene que ser algo malo o algo que nos hace perder la esperanza.

Hermana Kelly Williams (izquierda) y Hermana Victoria Battell (derecha)

Lo que nos da esperanza es colaborar y unirnos a otras personas que comparten nuestra espiritualidad y nuestros valores. Tal vez llegue un momento cuando veamos una disminución, pero esa no es toda la historia. Estamos viendo crecimiento tremendo y esa vida nueva nos lleva a una nueva consciencia. ¡Es muy emocionante!

La Misericordia se encarna por medio de encuentros, porque la Misericordia verdadera –compasión, apertura y justicia– siempre ha sido una espiritualidad de encarnación; se encarna en nosotras y en las personas que encontramos.

Para mí, la Misericordia se encarna en el encuentro que tengo con estudiantes, con el personal, con mi equipo, con otras hermanas del área que apoyan nuestro ministerio. Es ver la diferencia que hace la educación en la vida de las/os estudiantes. Porque Maria College les da la oportunidad de mejorar personalmente y de mejorar su comunidad. Eso fue lo esencial de lo que hizo Catalina McAuley. Y lo hacemos ahora en Maria College. Encarnamos la Misericordia.

¿Estás llamada a servir a Dios y a otros como una Hermana de la Misericordia?

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