Edad 91
Inspirada por su lema, «Hazme toda tuya», durante las últimas siete décadas Hermana Felice fue profesora de primaria en la Diócesis de Erie, dio clases de piano, dirigió coros, colaboró en la pastoral parroquial, formó parte del equipo directivo de la antigua Comunidad Regional de Erie y proporcionó viviendas asequibles a personas necesitadas.
Nació en Erie, Pensilvania, y entró en la congregación de las Hermanas de la Misericordia a los 18 años en Titusville, Pensilvania. Hermana Felice se graduó en el Seminario Mercyhurst de Erie, Pensilvania, antes de que escuela secundaria se trasladara y pasara a llamarse Escuela Preparatoria Mercyhurst. Tanto su grado, obtenido en Mercyhurst College (Universidad), como su maestría, obtenida en la Universidad de Duquesne, en Pittsburgh (Pensilvania), fueron en educación musical.
Al principio fue maestra de primaria en la Diócesis de Erie, y luego se dedicó a dar clases de piano a tiempo completo durante casi cuarenta años. Durante muchos de esos años, dio clases de piano en la Escuela San Patricio de Franklin, Pensilvania.
Su talento para el liderazgo, así como su gestión y planificación financieras, se reconocieron ya desde el principio de su vida religiosa. Durante trece años, formó parte del equipo de liderazgo de las Hermanas de la Misericordia de Erie. A lo largo de los años, interactuó activamente con seis mesas directivas de las obras de las Hermanas de la Misericordia en los ámbitos de la educación y la sanidad, así como con varios comités diocesanos católicos. Formó parte de las mesas directivas de Asociados y Asociadas de la Misericordia de Erie y el Cuerpo de Voluntarios de la Misericordia en sus primeros años.
En 1994, Hermana Felice pasó a formar parte del servicio de vivienda de los apartamentos Mercy Terrace, en Erie. En poco tiempo, se convirtió en su directora ejecutiva, un cargo que desempeñó con cariño, fe y experiencia durante veintiséis años, hasta que se jubiló en 2020.
Su dedicación a múltiples servicios en la comunidad de la Misericordia y en la Iglesia Católica le valió el reconocimiento del Serra Club como «Religiosa Destacada del Año» en 2013 y el Premio a la Antigua Alumna Distinguida por su Servicio, otorgado por la Escuela Preparatoria Mercyhurst, en 2016.
No era de las que se jubilan, así que en sus últimos años siguió formando parte de la mesa directiva de su antigua escuela, Mercyhurst Prep, y del Centro de la Misericordia «Hilltop», ambos en Erie. Durante años dirigió el coro de las hermanas en la Casa Madre, hasta hace unos meses.