Candidata
Crecí en la hermosa ciudad de Valdivia, ubicada en el sur de Chile, a unas 10 horas de distancia de la Capital del país, Santiago. Valdivia se caracteriza por ser muy lluviosa, tener muchos ríos, selva y hermosos paisajes. En el verano tiene lugar uno de los más bellos corsos del país que culmina con juegos pirotécnicos en una noche bellísima e inolvidable.
Soy la segunda de cuatro hermanos, donde somos dos hombres y dos mujeres. Nuestros padres nos enseñaron desde siempre el valor de la educación y del trabajo duro y honesto como camino de crecimiento y progreso, así como la importancia de cuidar y proteger la familia, lo cual nos hace una familia muy unida qué le gusta celebrar los pequeños logros de cada uno, apoyando y acompañando siempre.
Aprendí sobre las Hermanas de la Misericordia por casualidad. Un día, en una conversación, alguien las nombró en tono de admiración por lo que hacían, por lo que acudí a Internet para saber más, quienes eran, qué las mueve, cuál es su huella. Y cuánto más investigaba, más deseaba conocerlas en persona. Hasta que llegó el día de iniciar el contacto, en septiembre 2024, donde pude ir palpando en cada encuentro cómo el espíritu de misericordia atraviesa cada acción, cada gesto, cada nuevo proyecto. Para cuando finalmente tuve la experiencia con la comunidad, no fue sino confirmar no sólo lo que de ellas venía constatando, sino vivenciar en primera persona lo que significa la hospitalidad, el valor de la vida y la oración compartida, y la sencilla belleza de lo pequeño vivido en alas de misericordia.
Elegí ser una Hermana de la Misericordia porque desde mucho antes de conocerlas intuía en mi interior que la misericordia era el camino para seguir a Jesús, para cumplir su voluntad, para vivir el mandato de amor al prójimo, un camino que el Señor Jesús me ofrece para encauzar esa fuerza interior que me impulsa al servicio y al amor genuino y desinteresado. Pero sobre todo, un camino que es compartido con otras hermanas que sienten la misma pasión por Dios y por el prójimo. Me siento muy acompañada en este deseo de ofrecer al mundo (ese pequeño mundo donde cada una nos movemos) lo mejor de la herencia de Catalina y lo mejor de mí misma.
Soy una admiradora de la creación, y en ella admirar a su Creador, por lo que en mis tiempos libres me encanta pasear al aire libre, especialmente lugares donde haya agua, y contemplar en silencio. También me encanta el cine que inspira a ser mejor, y los finales felices.
Me encanta leer, aprendo todo el tiempo, por lo que es difícil tener un libro favorito ¡Amo los libros!. Aunque podría nombrar “El regreso del Hijo Pródigo”, de Henri J.M. Nouwen, ya que la contemplación de la misericordia de Dios Padre influyó mucho en mi camino de conversión al catolicismo.