Las Hermanas de la Misericordia de las Américas denuncian el ataque de los EUA contra Venezuela y la destitución del presidente de ese país, Nicolás Maduro, actos que constituyen una clara violación del derecho de los EUA e internacional.
Nos unimos a nuestras hermanas de América Latina que han expresado su «más enérgico repudio a este accionar ilegal e inhumano».
Esta intervención, que supone una falta de respeto total hacia la soberanía de otra nación, sienta un peligroso precedente para la acción militar en la región y en todo el mundo, para cualquier líder que pretenda tomar el control del territorio o los recursos de otro país.
Presidente Donald Trump abandonó rápidamente la pretensión inicial de los ataques y admitió descaradamente que Estados Unidos pretende «dirigir Venezuela» y hacerse con el control de las vastas reservas de petróleo y otros recursos naturales de ese país.
Esta acción consiste en saquear la tierra, sin preocuparse por el pueblo de Venezuela.
Nosotras, Hermanas de la Misericordia de las Américas, tenemos el compromiso de cuidar la Tierra y ejercer la abogacía en contra de los daños causados por las industrias extractivas. La perforación en busca de petróleo y otras formas de explotación de los recursos naturales dañan los ecosistemas, contribuyen al cambio climático y devastan la salud y el bienestar de las comunidades locales, mientras que solo ofrecen beneficios a unos pocos privilegiados.
Como han dicho nuestras hermanas de América Latina: «una vez más, la política imperialista… conduce a la invasión de otra nación, mediante excusas que pocos creen».
Donde hay envidia y rivalidad, allí hay desorden y toda clase de maldad. La sabiduría que procede del cielo es ante todo pura; además es pacífica, comprensiva, dócil, llena de piedad y buenos resultados, sin discriminación ni fingimiento. Los que trabajan por la paz, siembran la paz y cosechan la justicia. (Santiago 3,13-18)