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Edad 95

La música y cantar fueron muy comunes en la familia de Hermana Marise y ella trajo esa misma alegría a su vida como Hermana de la Misericordia. 

Nacida en Pittsburgh, Pensilvania, Hermana Marise entró a las Hermanas de la Misericordia en Dallas, Pensilvania, después de graduarse de la Preparatoria Católica de York en York, Pensilvania. 

Ella se graduó de la Universidad de la Misericordia en Dallas, Pensilvania, donde obtuvo licenciatura en música. Luego estudió para su maestría en educación de música de la Universidad Duquesne en Pittsburgh, Pensilvania y maestría en educación de la Universidad Emanuel en Boston, Massachusetts. 

Hermana Marise enseñó a nivel de primaria en las diócesis de Harrisburg, Scranton, Altoona, Pensilvania y Rockville Center, Nueva York. Por tres años sirvió como directora en la Escuela de San Francisco Javier en Gettysburg, Pensilvania. Durante doce años fue la coordinadora de educación religiosa para la Parroquia Reyna de la Paz en Hawley, Pensilvania. 

En 1986, ella empezó a servir en el Centro Catalina McAuley en Scranton, Pensilvania. Con gran pasión y dedicación, sirvió a mujeres y niños sin hogar por tres décadas. 

La música fue uno de los mayores dones y placeres de Hermana Marise. Tenía una voz hermosa para cantar, la cual compartía por medio de la enseñanza, dirigir coros y en celebraciones de la Iglesia. 

Toda la vida de Hermana Marise se centró en Dios y fue para la gloria de Dios. Hermana Marise tuvo una relación hermosa con Dios, así que describió su muerte como el cumplimiento de esa relación – «estar con Él que cautivó mi corazón».