Edad 90
Hermana Patricia difundió el espíritu firme y tranquilo de las Hermanas de la Misericordia durante toda su vida a través de servicio, aprendizaje y generosidad alegre.
Hermana Patricia nació y creció en el vecindario de Monte Washington en Pittsburgh, Pensilvania y entró a las Hermanas de la Misericordia en Pittsburgh a los dieciséis años de la Parroquia de Santa Inés, donde primero conoció a las Hermanas de la Misericordia.
Ella obtuvo licenciatura en educación de la Universidad Monte Misericordia, ahora la Universidad Carlow, y llevó esa fundación intelectual a una carrera como maestra que abarcó más de cinco décadas. Su primer ministerio fue en Santa Isabel en Pleasant Hills y a través de los años sirvió como maestra de primaria y directora suplente en escuelas de la Misericordia por toda la región.
Después de jubilarse del aula, no terminó el ministerio de Hermana Patricia, simplemente evolucionó. Ella volvió a la Casa Madre en Oakland, Pensilvania, donde sirvió como voluntaria en las actividades en Mercy Hall. Allí, compartió su ternura y sentido de humor, ayudando a sus hermanas a mantener sus habilidades por medio de juegos, rompecabezas, bingo y música. En estos hechos sencillos y tiernos, siguió encarnando el carisma de la Misericordia de servicio compasivo.
Más allá de su ministerio, Hermana Patricia gozó en los ritmos de la vida diaria. Le encantaba leer, tejer y nadar. Aficionada devota del equipo de su pueblo natal, muchas veces se encontraba echando porras por los Steelers de Pittsburgh en los días de partidos.
Sin embargo, su devoción más profunda fue por la Santísima Virgen. Hermana Patricia tenía un amor particular por «Las Visiones de los Niños», un libro que cuenta la historia de las apariciones de María en Medjugorje. Fue su favorita – una reflexión de su propia alma contemplativa y su confianza firme en el cuidado materno de María.
Hermana Patricia Freiman deja un legado tejido de hilos de misericordia, risas, fe y fuerza tranquila. No solo enseñó ella en las aulas sino también en la manera que vivió – tierna, fiel y llena de gracia.